HLA Montpellier celebra el Día Internacional del Médico

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HLA Montpellier celebra el día internacional del médico dando a conocer a algunos de sus profesionales

Con motivo de esta fecha, algunos facultativos de la Clínica HLA Montpellier han expresado abiertamente el significado de su vocación profesional en base a su experiencia, dedicación y trayectoria.

DR. FRANCISCO ARTERO: MÉDICO DE URGENCIAS

Dr. Artero/HLA Montpellier

¿Qué significa para Ud. ser médico?

“Para mí ser médico es bastante más que una profesión, es como un “sacerdocio” y lo explicaré. Desde el momento que terminamos la carrera y hacemos el Juramento Hipocrático dedicamos nuestra vida a curar a veces, mejorar a menudo y consolar siempre, con todo lo que ello conlleva, y esto es una dedicación “full time” porque no solo es el tiempo que dedicas al ejercicio profesional propiamente dicho, sino al resto: las consultas intempestivas, el darle vueltas a la cabeza pensando en enfermos complicados, el estudio porque si no te quedas obsoleto en cuatro días… y a pesar de todo esto os aseguro que la satisfacción de un enfermo agradecido no es comparable con nada y eso solo lo sabemos nosotros,  y por mucho que lo intentemos transmitir, no se puede”.

¿Cuándo decidió que quería serlo?

“Yo creo que decidí ser médico en el vientre de mi madre. Siendo hijo y nieto de médicos y viviendo encima de la consulta, no me quedaba otra. Y aunque por diversas vicisitudes de la vida, no lo tuve fácil, os aseguro que tras 36 años de ejercicio profesional os puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que el esfuerzo mereció la pena”.

DR. EDUARDO BLANCO: TRAUMATÓLOGO

Dr. Blanco/HLA Montpellier

¿Qué significa para Ud. ser médico?

“Ser médico para mí es resolver problemas de la gente. En concreto en Traumatología tenemos la suerte de poder curar con relativa “rapidez”; es decir, mediante cirugía, manipulación o infiltraciones solucionamos en poco tiempo una enfermedad o una fractura, y esto me resulta muy reconfortante”.

¿Cuándo decidió que quería serlo?

“Realmente no lo tuve muy claro hasta muy tarde y podría haber iniciado otro camino. Incluso entré en la facultad más motivado por la anatomía humana que por la capacidad de curar. Tras las prácticas hospitalarias al final de la carrera ya vislumbré mi futuro y me decanté hacia las cirugías, y no me arrepiento”.

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